Sol de hastío

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María Jesús Zapater publica con Editorial Círculo Rojo una antología, fruto de la recopilación de casi 20 años. Un universo de poemas nacidos bajo el regazo del sol, donde cada uno de ellos es único e irrepetible

CÍRCULO ROJO.- La autora, María Jesús Zapater, comenzó a escribir a los 8 años y desde entonces la poesía ha estado presente en su vida. Empezó “picoteando” sonadas rimas de españoles y latinoamericanos, aunque sin conocer su técnica. Cuando cumplió los 14 reunió en un cuaderno “lo que en ese momento pretendían ser versos; cada uno, además, iba acompañado de una ilustración”, explica la escritora. Su tío, el poeta Blas Muñoz Pizarro – autor del prólogo -, ejerció una gran influencia sobre ella, gracias a él fue puliendo la forma de lo que, desde entonces, “siguió saliendo de modo más o menos periódico”. Además de poemas, también ha escrito novelas, relatos, artículos de prensa y burlescos guiones radiofónicos.

Inspirada por “cualquier cosa bajo el sol” como “un avispero, unas gotas de lluvia sobre un tendedero, una bestia, una espadaña, unas manos o una expresión rotunda”, la autora le dio vida a las páginas de este libro. En esta obra podrán encontrar temas como “la naturaleza en su escenario más íntimo y recóndito; el rock, el cine clásico y la mitología (en especial, la grecorromana)”.

La escritora destaca de su poemario “el instinto de perfección por perfilar la forma precisa, la más sonora y sorpresiva, en su justa medida. La pasión por exprimir la palabra en todos sus sentidos, de modo que el mensaje al lector, de tan abierto, resulte (paradójicamente) hermético, conservando así el punto de misterio que debe entrañar el poema”.

Este poemario no va dirigido a nadie. Cada poema tiene que ser visto individualmente ya que cada una de las poesías posee una fuerza autónoma. María Jesús Zapater señala que “los que no tienen dedicatoria, o bien están abiertos al lector cómplice, o tienen un destinatario oculto, implícito”. En cualquier caso para su lectura se requiere “sensibilidad, iniciación y algo de clarividencia para llegar al fondo de cada verso”.

El lector encontrará en la lectura de estos versos “música, orfebrería, pequeñas piezas a medida del instante. Belleza pretérita traída al presente. Ocasos que exprimen su quintaesencia como único modo de salvarse, a caballo entre el recuerdo y el deseo”.